CONOCE EL HERMOSO Y COLORIDO ÁRBOL DE JUDAS

¿Eres de los que siente particular interés por los arboles? Si es así y quieres conocer sobre uno en particular de una tanto específica como exacta, estas en el lugar indicado para hacerlo. Aquí conocerás todo lo que necesitas saber sobre el Árbol de Judas o también conocido como el Árbol del Amor, localizándose sus distintas curiosidades y la forma en que puedes tenerlo.

Ahora bien, ello te ha de permitir obtener los conocimientos suficientes para lograr cultivar este espécimen tú mismo y lograr tanto que se desarrolle como que se madure de la forma en que se planea. Entendiéndose de esta manera, que la jardinería es una actividad realmente fascinante y que puede ayudar como un pasatiempo realmente constructivo.

 

Árbol de Judas

El Árbol de Judas

Este se puede conocer por su nombre científico que es Cercis Siliquastrum o por su nombre popular que es el Árbol del Amor, la cual es una especie arbórea de la familia de las leguminosas que ha de reunir tanto árboles como arbustos y hierbas. Siendo así, este se ha de clasificar como de preocupación menor en cuanto a su estado de conservación actual según la IUCN.

Ahora bien, este ha de pertenecer a la división Magnoliophyta que se relaciona comúnmente a las plantas que tienen flores y que estas han de tener de cierta forma semillas. Localizándose igualmente que pertenecen a una subclase llamada Rosidae que son un importante grupo de plantas que se han de utilizar en sistemas de clasificación que son modernos.

Todo ello, sin dejar de lado lo relativo a su género que es el Cersis el cual es un género de árboles que son de un muy amplio uso en lo que respecta a la jardinería. Entendiéndose que estos se utilizan comúnmente de forma ornamental y que no han de ser tan complejos, enfocándose en cuidados que se han de considerar comunes y recurrentes para los árboles.

No obstante, si te interesa saber más sobre temática relacionada te invito a ver el siguiente articulo donde conocerás sobre los cuidados de la rosa del desierto. Destacándose en principio sus términos generales, las diferentes características, cuidados y mucho más.

Origen

Otra forma de aprender sobre el Árbol del Amor o Árbol de Judas es conociendo sobre su interesante historia, haciéndose importante comenzar desde el misterioso mito de su nombre. Siendo así, muchos tienen la creencia de que ha sido en un árbol de esta especie donde Judas Iscariote se ahorcó después de traicionar a la figura religiosa de Cristo, pero tiene un trasfondo más simple.

 

 

Ahora bien, este puede deberse simplemente a la mala interpretación o corrupción intencionada de su nombre en francés que “Arbre de Judée” el cual significa árbol de Judea y que simplemente está refiriéndose a la región donde crece. Situación por la cual se hace necesario remontarnos a su verdadero origen, localizado que este llega a Europa durante las cruzadas en el año 1200.

Todo ello, dejando como consecuencia que el primer lugar al que llegase sea Francia y que luego se fuese extendiendo hacia el resto y que gracias a ello se encontrara que en la época del Imperio bizantino, se ubicaran como uno de los que más crecían en Constantinopla. Destacándose que su color morado, llego a ser la predilección de aquellos que le veían en todo su esplendor.

En vista de ello, su impacto fue tal que actualmente no solo se le encuentra en la antigua Constantinopla que hoy se conoce como Estambul, sino que además ha logrado traspasar muchas más fronteras para encontrarse en diferentes partes del mundo. Observándose como un árbol puede llegar a convertirse hasta en parte de la cultura, haciendo que las personas quieran tenerles.

Descripción

Para lograr identificar asertivamente al Árbol de Judas (Cercis Siliquastrum u Árbol del Amor), se hace necesario tener una visión clara en lo que respecta a su descripción, entendiéndose que no hay mejor forma de localizarlos que aprendiendo sobre estos y visualizarlos. Siendo así, dicha circunstancia lo convierte en nuestro objeto de estudio y por ende en un punto de interés.

Ahora bien, es por ello que se ha de traer a colación una breve descripción sobre la forma en que se ve y el cómo puede llegar a ser según la estación. Localizándose de forma detallada las diferentes partes dignas de nombrar como su tronco, hojas, flores o generalidades que se deben nombrar para entrar de forma un tanto más profunda en este misterioso árbol lleno de interesante historia.

 

Tronco

Si queremos entender a este árbol, se hace necesario recorrerlo de principio a fin para lograr identificarlo de la forma correcta puesto que en lo relativo al tronco, este ha de tener una altura que puede rondar entre los 6 y 8 metros. Siendo así, visualmente se caracteriza por tener una corteza que se conoce como lisa en cuanto a tacto y aspecto uniforme en lo que se refiere.

Ahora bien, de igual forma se ha de destacar por visualizarse con un tono que se inclina hacia el rojizo y que ayuda aún más a su aspecto imponente en relación con otros árboles. Siendo así, algunas personas le encuentran utilidad a la corteza y se han de encargar de recolectarla con propósitos que pueden ir incluso más allá que simplemente pretender encender fuego con ello y sus ramas.

Flores

Es importante resaltar que al Árbol de Judas o Árbol del Amor se llena de flores rosadas en la primavera, las cuales han de aparecer para cubrir sus ramas desnudas y embellecer el paisaje. Localizándose que lo respectivo a la floración ofrece todo un espectáculo que es digo de admirar por su densidad y llamativa belleza que se caracteriza por su color rosado o morado claro.

Observándose de esta forma, que sus flores se encuentran agrupadas en racimos que contienen de tres a seis unidades y que eso hace que se vea realmente frondoso. Todo ello, resaltando el tiempo que duran en el árbol e incluso lo que logran permanecer aun estando secas para transformase de color poco a poco, sacando el árbol largas vainas marrones por la estación de otoño.

Hojas

Estas son las que han de acompañar al árbol en cuestión casi todo el año (Árbol de Judas o Árbol del Amor), por lo cual siguen siendo un elemento importante indistintamente de que las flores se han de llevar casi todo el protagonismo. Siendo así, cuando las observamos estas se han de considerar simples y alternas, pero igualmente dignas de admirar en lo que se refiere al conjunto.

 

 

Ahora bien, estas han de tener una forma acorazonada y unas medidas que han de rondar entre los siete a doce centímetros de longitud lo cual se considera bastante visible en comparación con otras especies. Localizando de esta forma, que estas son de color verde en el haz y un verde azulado en el envés.

No obstante, si te interesa saber más sobre temática relacionada te invito a ver el siguiente articulo donde conocerás sobre las principales características de la criadilla de tierra. Observándose que son estas, su clasificación, usos encontrados y más.

Copa

Se conoce como uno de los atractivos de los árboles, mostrando el punto más alto y la forma en completa elegancia desde las alturas (Variando de una especie a otra). Observándose entonces que ha de resaltar por tener una copa irregular y de alguna manera, un ramaje que se considera realmente ostentoso y llamativo especialmente cuando está en su etapa de floración.

Convirtiéndose gracias a la unión de sus diferentes atributos, en un árbol sumamente elegido para embellecer no solo las calles, sino tanto patios como parques y demás espacios. Entendiéndose que no hay mejor forma de conectarse con la naturaleza y darle vida a los espacios, que nutrirlos de plantas y diferentes árboles que permitan mejorar el ambiente.

Cuidados del Árbol de Judas

Antes de plantarle se hace necesario tomar en consideración una variedad de aspectos que han de permitir que nuestro árbol prospere, teniéndose en cuenta que estar preparado es la mejor estrategia para comenzar un proyecto de jardinería. Siendo así, de seguir estos simples consejos se hará un tanto más sencillo el maravilloso camino de plantar y ver crecer.

 

 

Ahora bien, otro aspecto importante de comprender es que la jardinería no es tan compleja como parece, sino que simplemente se necesita hacer una apropiada combinación tanto de diversión como de conocimientos teóricos y las respectivas prácticas. Todo ello, haciendo que el plantar el Árbol de Judas puede convertirse en un pasatiempo a largo plazo si se hace de la forma correcta.

En vista de ello, se hace necesario traer a colación una serie de circunstancia a tratar que pueden ser determinantes en si se desarrolla y respectivamente madura nuestro árbol de la forma correcta. Dilucidándose que el final del camino puede ser realmente gratificante, puesto que indistintamente del resultado, lo importante es cómo nos sentimos durante todo el proceso.

Iluminación

Cuando nos referimos al Árbol de Judas o Árbol del Amor, es innegable el hecho de que este ha de necesitar una buena exposición al sol y eso quiere decir que al momento de plantarlo se deberá considerar ese aspecto muy profundamente. Siendo así, se ha de entender que le gusta el sol y aunque puede sobrevivir con medias sombras puede hacer que crezca de alguna forma inclinado para buscarlo.

Entendiéndose de esta forma, que buscar un lugar ideal con muy buena exposición puede ayudar en su crecimiento ya que estará recibiendo lo que necesita de este. Situación realmente favorecedora para sus flores y hojas que gusta de tomar protagonismo ante su brillo, así que si tienes un lugar central para tu árbol no dudes en plantarlo como foco de atención y por ende donde le dé el sol.

Temperatura

Cuando pensamos en el Árbol de Judas o Cercis Siliquastrum, realmente no pensamos en frío y es que a esta especie no es que le gusten particularmente las excesivamente bajas temperaturas. Siendo así, se ha de conocer como un árbol más de primavera o verano que es cuando logra sacar a relucir toda su belleza y permite de cualquier forma que todos queden atrapados por él.

 

 

Ahora bien, indistintamente de ello ha de lograr resistir en cierta medida las heladas y eso hace que no se convierta en un tema tan difícil el plantarle en diferentes lugares. Localizándose que siempre hay soluciones que aplicar gracias los avances tecnológicos e incluso el ingenio de los jardineros, el cual sale a florecer cuando tienen que proteger el fruto de su esfuerzo y trabajo duro.

Tierra

Esta parte es sumamente importante, puesto que escoger un muy buen suelo o tratarlo para que se adapte a las necesidades de nuestro árbol puede hacer un antes y un después en cuanto a su crecimiento. Siendo así, se ha de entender que este requiere de una tierra que sea tanto suelta como profunda para que sus raíces pueden tener el espacio que necesitan y que se fije a la tierra.

Ahora bien, en vista de ello se deberá verificar que tenga buen drenado para evitar que se cree una especie de poso o encharque en el centro de esta e incluso peor, donde se encuentran sus raíces. Localizándose que, si se cumplen estas pequeñas exigencias, lo más seguro es que se logre desarrollar para dar un estirón y por ello el crecimiento con la respectiva maduración que tanto se ansía.

 

Clima

Una vez que hemos comprendido que le gusta el sol y el tiempo relativamente templado, debemos aclarar que hay algunas condiciones naturales a considerar antes de plantar para evitar que todo termine de la forma incorrecta. Siendo así, se ha de resaltar que a este árbol en particular no le sientan demasiado bien las ventiscas y por ello se debe considerar no plantarlo donde esto es recurrente.

Entendiéndose de esta forma, que su estructura no es realmente acta para resistir el inclemente paso del viento cuando este es realmente fuerte. Todo ello, debido a que su madera es un tanto frágil y por ello puede llegar a partirse, lo cual es evidentemente algo que queremos evitar a toda costa, por lo que al elegir el lugar se debe hacer un chequeo de como son los vientos.

Riego

El Árbol de Judas no es realmente uno que necesite de constante cuidado, por lo cual no tendrás que estar tan atento del riego debido a que no necesita demasiada agua. Entendiéndose que deberás prestar atención a la tierra para saber si la requiere, haciendo que principalmente en verano sea que se riegue puesto que cuando se acerca el invierno puede sobrevivir con la precipitación.

Ahora bien, en caso contrario si decides hacer un riego constante haz de correr el peligro de ahogar o de cierto modo asfixiar tu árbol y en consecuencia perderlo. Localizándose que el drenado y el poco riego, han de convertirse en aliados junto con un abonado ocasional para favorecer a las flores y facilitar su belleza con el complemento de ciertos nutrientes.

 

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